Hospital Vithas Montserrat

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Prótesis de cadera

La principal causa de las lesiones degenerativas de cadera es la artrosis. La causa de la artrosis puede ser debida a un proceso degenerativo, conocido como artrosis (desgaste), o un proceso reumático o post - traumático, después de fracturas severas de la articulación. A consecuencia de la degeneración por la artrosis se produce un desgaste de la articulación que provoca dolor y limitación en la movilidad de la cadera y por lo tanto afecta el día a día de las personas que lo padecen.


La sustitución protésica de cadera es una de las operaciones más exitosas de la unidad de traumatología de Vithas Lleida con resultados evidentes e inmediatos: Eliminación del dolor y mejora de la función de la articulación. Al decidir implantarse una prótesis de cadera, has dado el primer paso hacia la recuperación de un estilo de vida activo.
Di adiós al dolor.

 

  • ¿Qué es?


La cadera es la articulación que une la pierna con el tronco, a través de la unión fémur-acetábulo (acetábulo = cavidad de la pelvis donde se articula la cabeza del fémur). La estabilidad de la articulación viene dada por la cápsula articular, el ligamento redondo y la musculatura que la rodea.


Las caras articulares de rozamiento entre los huesos se realizan gracias a la existencia de los cartílagos articulares, que son superficies lisas que amortiguan la sobrecarga de los huesos que están en contacto (por su elasticidad) y permiten el desplazamiento de las superficies óseas durante el movimiento .


En una cirugía de sustitución de la cadera, se sustituye la cabeza gastada del hueso de la cadera (fémur) por una esfera metálica o de cerámica; la cavidad o acetábulo que contiene esta cabeza es también sustituida.
Los acetabulos que se insertan en la pelvis pueden ser de dos tipos, cementados que se fijan al hueso con cemento óseo o no cementados. Los no cementados pueden ser implantados a presión y / o ayudados con tornillos. Se conocen como prótesis con recubrimiento poroso o no cementadas.


La elección de un tipo u otro depende de la calidad del hueso del paciente, de la edad, de la existencia o no de enfermedades inflamatorias ...


En la parte superior del fémur se implanta un vástago dentro del canal medular del hueso para poder colocar sobre él la cabeza protésica que articulará con el acetábulo de la cadera.


Una vez que el vástago esté bien fija, se le acopla la "bola o cabeza de la prótesis" que articula con el cotilo de la prótesis. También el hijo de la prótesis puede fijarse con cemento, o bien a presión, estando la superficie recubierta por un tejido poroso que permite crecer el hueso más íntimamente unido a ella. Según cada paciente y cada caso se elegirá el componente más adecuado.


Actualmente hay multitud de prótesis de cadera, con diferentes diseños y materiales que permiten ajustarse mejor a las necesidades de cada paciente. Prótesis de recubrimientos porosos, recubrimientos con hidroxiapatita, pares de fricción de la cabeza femoral / acetábulo que pueden ser de metal-polietileno; cerámica; polietilenos de diferentes durezas, etc.

  • Los beneficios de esta intervención son básicos y fundamentales para:


-Eliminar El dolor de la cadera o reducirlo muy significativamente.
-Una Vez eliminado el dolor, poder realizar una mayor actividad, permitiendo fortalecer la musculatura y estabilidad en la marcha.

  • La intervención


Se realiza habitualmente con anestesia raquídea, la incisión se realiza en la cara latero-superior del muslo. A través de esta incisión se extrae y sustituye la parte dañada. Una vez implantada la artroplastia de cadera se cierra la incisión con grapas o puntos.
Después de la operación, el paciente es trasladado a la sala de recuperación, unidad de cuidados post-anestesia, donde está totalmente vigilado y donde se le administran los analgésicos necesarios para prevenir cualquier dolor.

  • Como prepararte?


Una vez decidido a realizarse la intervención, al paciente se le realizan los estudios preoperatorios que deben ser validados por el cirujano y el anestesista, que indicará si hay observaciones o cuidados médicos adicionales a tener en cuenta para minimizar cualquier riesgo médico-anestésico. En la preparación para la operación, el paciente debe seguir en todo momento las instrucciones que le hayan dado el anestesista y su cirujano. Si el paciente toma medicamentos, especialmente anticoagulantes (diluyentes de la sangre para prevenir trombos), deberá comunicar a su médico para que le indique la pauta a seguir con estos.

  • ¿Cómo es la recuperación?


Una vez recuperado de la anestesia el paciente es trasladado a su habitación. Es de esperar que sienta un poco de dolor, aunque será muy leve gracias a los analgésicos que se le hayan administrado. Lo habitual es que a las 24 horas se inicien ejercicios activos.


Una vez que le enseñen cómo proteger la cadera, aprenderá las habilidades que requiere para retomar su vida cotidiana. Le enseñarán a caminar, a sentarse y a vestirse.

  • Volver a caminar


Los pacientes que se someten a esta intervención empiezan a ponerse de pie y caminar a las 24 horas de la operación, probablemente ayudándose de un andador o muletas. Los primeros días no deben preocuparse ya que contará en todo momento con la ayuda de un fisioterapeuta que le enseñe cuánto peso puede poner en su nueva articulación.


A medida que se recuperan en casa, encontrarán que poco a poco van volviendo a su rutina diaria. Si siguen haciendo sus ejercicios y se proponen metas de caminar un poco más y más lejos cada día pronto verán cómo sus esfuerzos han valido la pena a medida que consiguen hacer más y más actividades físicas.


En el hospital, habrán practicado como salir de la cama, caminar y realizar tareas cotidianas sin poner en peligro su nuevo cadera. Para protegerlo, piensen siempre antes de mover en cómo lo van a hacer.
Aumenten lentamente el tiempo que pasen caminando por casa. Deben ejercitar caminando con paseos programados de forma rutinaria diariamente. Una vez que los haga más fácil ir de un lado a otro, sigan un programa de caminatas. Asegúrense de caminar apoyando primero el talón, con la pierna extendida, y finalmente los dedos del pie, moviendo los dos pies al mismo ritmo y apoyando igual peso en ambos. 

  • Sentarse


Para sentarse retrocedan hacia la silla hasta tocar el borde del asiento con la parte posterior de la pierna. Luego, apoyándose en los brazos de la silla, bajen hasta el asiento. Coloquen siempre la pierna operada hacia adelante. Deben sentarse siempre en asientos altos.
Utilicen sillas con apoyabrazos y siéntense con sus rodillas ligeramente más bajas que sus caderas. No se sientan en sillas o en sofás bajos o hundidos.


No crucen las piernas, mantengan sus rodillas, y sus pies, no separados.
Mantengan sus pies apoyados en el suelo. No giren el pie o pierna hacia dentro o fuera, ya que esto fuerza la articulación de la cadera.
No duerman boca abajo y entren y salgan de la cama siempre con las dos piernas juntas.

 

  • Subir y bajar escaleras


Suban el primer escalón con su pierna no operada, después suban la pierna operada hasta que esté a la misma altura que la otra. Al bajar, den el primer paso con la pierna operada bajando en el peldaño inferior, luego bajen al mismo escalón la pierna no intervenida.


Utilicen las medias de compresión que le indicaron en el hospital, todo el tiempo posible, al menos durante las primeras 4 semanas.


Siéntese en un cojín firme cuando viaja en automóvil y evite sentarse demasiado bajo. Intente no doblar demasiado la cadera para subir o bajar del automóvil y procure entrar y salir con las dos piernas juntas.

 

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